El impacto de la jornada de protesta en la sanidad viguesa se ha traducido en la cancelación de 32 cirugías programadas, así como de 1.333 consultas hospitalarias y 646 consultas de atención primaria. Además, la actividad se ha visto reducida por la suspensión de 99 pruebas diagnósticas, sin contar las de laboratorio.
Este paro, de carácter estatal, se prolongará hasta el próximo viernes. El colectivo médico reclama la apertura de un proceso de negociación sobre sus condiciones laborales actuales.
Entre las principales demandas del sector se encuentra la creación de un estatuto profesional propio, diferenciado del resto de las profesiones sanitarias, con el objetivo de regular de forma específica su actividad y derechos laborales.




