La decisión fue ratificada este lunes durante una asamblea en la que participaron alrededor de 300 trabajadores, después de semanas de creciente tensión con la empresa. El conflicto surge por la ruptura de las negociaciones para la renovación del convenio colectivo, que expiró el pasado mes de diciembre.
Los representantes sindicales de CIG, CCOO y USO explicaron que la dirección de la empresa pretende eliminar derechos vinculados a la jubilación parcial, un punto que las centrales y la plantilla consideran “innegociable”.
“"La Dirección pretende eliminar derechos vinculados a la jubilación parcial, uno de los puntos que las centrales y la plantilla advirtieron de que era “innegociable”."
Los trabajadores subrayan que el conflicto no atañe solo a la concesionaria y a la plantilla, sino también al Concello de Vigo, como administración responsable del servicio. Reclaman la implicación municipal para lograr un acuerdo, recordando que el contrato de limpieza supera los 400 millones de euros y no vence hasta el año 2031.
La convocatoria de huelga se produce en un momento especialmente delicado, a las puertas del verano, cuando la producción de residuos aumenta debido a la llegada de visitantes y a las altas temperaturas, haciendo más necesaria la eficiencia en la recogida.




