El dispositivo, activado por la Consellería do Mar, tiene como objetivo garantizar el cumplimiento del paro biológico de la especie. Esta medida busca proteger el recurso durante su época de reproducción y asegurar la sostenibilidad de la próxima campaña extractiva para la flota artesanal.
Las inspecciones realizadas hasta el 21 de mayo permitieron intervenir 645 cacharros de plástico y 138 nasas de diversos materiales que se estaban utilizando de forma irregular. Además, los agentes devolvieron al mar ejemplares que portaban huevas, detectados en puntos como A Guarda y A Illa de Arousa.
La ría de Vigo ha concentrado la mayor parte de la actividad inspectora. El operativo más relevante tuvo lugar el 6 de mayo en O Berbés, donde se decomisaron 472 kilos de pulpo en una sola jornada. Otras zonas como las rías de Muros-Noia y Arousa, así como la Costa da Morte y el entorno de A Coruña, también han sido objeto de controles exhaustivos.
Las autoridades advierten sobre la presencia de ejemplares que no alcanzan el peso mínimo reglamentario, especialmente en la ría de Muros-Noia y en la zona sur de la ría de Arousa. La Xunta mantiene el compromiso de reforzar la vigilancia tanto en el mar como en los puntos de descarga y comercialización para erradicar estas prácticas ilegales.




