El técnico, originario de Vigo, alcanzó un hito significativo al levantar su cuarta Euroliga en Zaragoza, culminando una temporada casi perfecta con el club turco. Desde su llegada al Fenerbahce hace un año, dirigió 50 encuentros, con un impresionante balance de 49 victorias y tan solo una derrota. A pesar de los éxitos recientes, el entrenador mantiene una conexión especial con su pasado en el Celta, equipo con el que inició su trayectoria profesional.
“"Quizá el primero, esa liga con el Celta, porque es el que más recuerdas. Te pone en el disparadero de tomar muchas decisiones y cambia la perspectiva de la vida profesional."
La reciente victoria en la Euroliga, disputada en España, tuvo un sabor particular para el entrenador, quien destacó la buena organización y la presencia de numeroso público. A pesar de que su equipo es considerado superior, el técnico matiza que no lo ve como una "constelación de estrellas" al nivel de otros conjuntos que dirigió en el pasado, como el Ekaterimburgo.
La temporada en Estambul estuvo marcada por constantes cambios en la plantilla, debido a la incorporación de jugadoras de la WNBA en diferentes momentos del año. Esta situación obligó a ajustar roles y estrategias cada pocas semanas, en un club con la alta exigencia de ganar. A pesar de ello, el equipo logró conquistar la Supercopa en diciembre y la Copa en enero, además de la Euroliga.
El entrenador también se prepara para el Mundial con la selección española, cuyo sorteo se celebra hoy. La competición presenta un nuevo escenario para el baloncesto europeo, con la marcha de muchas jugadoras a la WNBA, lo que implicará una adaptación en la preparación. El técnico vigués sigue de cerca el desarrollo de jugadoras españolas en la liga estadounidense, como Raquel Carrera y Awa Fam, y muestra escepticismo ante nuevas iniciativas como el Project B.




