El centro médico ya está obteniendo imágenes de mayor rapidez y nitidez gracias a este equipo, diseñado para acortar los tiempos de exploración. Cuenta con un túnel de 70 centímetros de diámetro, más amplio que los convencionales, y un sistema que minimiza el ruido durante las pruebas.
La tecnología de inteligencia artificial integrada en el equipo acelera ciertas pruebas, especialmente las abdominales, donde la mayor velocidad de adquisición de imágenes permite reducir el tiempo de apnea que el paciente debe mantener.
Además, dispone de sistemas de orientación por voz para guiar al paciente y permite el uso de auriculares e iluminación ambiental, buscando una experiencia más confortable.
Una característica destacable es el sistema de refrigeración BlueSeal, que prescinde del helio empleado en otros equipos, reduciendo el consumo de este recurso y simplificando el mantenimiento.
Durante septiembre, el hospital mantendrá la unidad móvil de resonancia de alto campo en la rúa Zaragoza, que ha asegurado la continuidad del servicio mientras se instalaba el nuevo equipo.
Esta renovación se produce en un momento clave para Povisa, que atiende a unos 107.000 usuarios del área de Vigo bajo un convenio de dos años con el Servizo Galego de Saúde (Sergas), por el que la Xunta aporta 195 millones de euros.
La entrada en funcionamiento de la nueva resonancia permite a Povisa recuperar la totalidad del servicio en sus instalaciones principales tras las obras de sustitución del equipamiento anterior, manteniendo la actividad asistencial ordinaria según la dirección del centro.




