La iniciativa del BNG se produce después de que el Gobierno municipal desestimara el recurso de reposición presentado por la formación nacionalista contra el acuerdo que veta la comparecencia del regidor. Según el BNG, esta decisión supone una "grave vulneración de derechos fundamentales" y un "atropello antidemocrático", criticando que la resolución del alcalde "desconoce y no da respuesta a la sólida argumentación e invocación normativa y jurisprudencial formulada en el recurso".
El portavoz municipal nacionalista, Xabier P. Igrexas, lamentó que el alcalde pretenda que sea la mayoría absoluta socialista la que determine si debe o no rendir cuentas ante el pleno municipal, vaciando de contenido la convocatoria solicitada por la oposición para analizar la actuación municipal tras el accidente. Igrexas afirmó que la intención de Caballero es "reducir el Pleno extraordinario a una pantomima".
La formación nacionalista sostiene además que Caballero sigue sin ofrecer explicaciones públicas sobre lo sucedido, a pesar de que han transcurrido 682 días desde el accidente sin que el alcalde haya respondido a preguntas sobre una atracción que, según las investigaciones judiciales, estaba funcionando sin autorización municipal. "Un alcalde que se niega a dar la cara no es digno de ser alcalde", aseguró Igrexas, calificando el silencio del regidor como "una indecencia inaceptable y un vergonzoso insulto".
El BNG vincula también su petición a la reciente decisión judicial de mantener la imputación de la concejala de Seguridad, Patricia Rodríguez Calviño, investigada por un presunto delito de homicidio por imprudencia. Para la formación, la comparecencia del alcalde resulta ahora aún más necesaria tras conocerse el auto judicial que rechaza los argumentos de la defensa de la edil y mantiene abierta la investigación.
Igrexas señaló que el juez considera acreditado que la concejala firmó la resolución que denegaba la autorización de la atracción cuando esta llevaba ya cerca de dos días en funcionamiento, y que el fallo mecánico no fue el único relevante, sino también el hecho de que la instalación operase sin autorización y sin medidas eficaces para impedirlo. Por ello, el BNG reitera la exigencia de destitución inmediata de la concejala y reclama que el alcalde comparezca para explicar la actuación del Gobierno municipal.




