La curiosidad sobre la ubicación de nuestras ciudades en tiempos remotos tiene ahora una respuesta accesible gracias a la paleolatitud. Este método científico permite determinar la posición de un punto geográfico en relación con los polos magnéticos de la Tierra en diferentes períodos históricos.
En este contexto, investigadores de la Universidad de Utrecht han creado Paleolatitude.org, una plataforma digital que ofrece la posibilidad de introducir las coordenadas actuales de una localización y visualizar dónde se encontraba durante la existencia del supercontinente Pangea.
Por ejemplo, el ayuntamiento de Baiona, en la provincia de Pontevedra, se situaba en la placa del norte de Iberia. Durante el Jurásico Medio, su latitud estimada era de 32,28939°, lo que indica una proximidad mucho mayor al ecuador en comparación con su posición actual. Posteriormente, en el Mioceno, la latitud ya había ascendido a 35,91139°, reflejando su progresivo movimiento hacia el norte.
El uso de la herramienta es intuitivo: los usuarios pueden seleccionar un punto en el mapa mundial o introducir coordenadas específicas para observar la variación de su latitud a lo largo de las distintas eras geológicas. Además, la aplicación permite comparar la evolución de hasta veinte localizaciones de forma simultánea.
El equipo responsable de Paleolatitude.org se compromete a mantener la plataforma actualizada con los últimos avances en reconstrucciones cinemáticas de placas tectónicas y marcos de referencia paleomagnéticos, garantizando así la precisión de los datos ofrecidos.




