Stellantis vuelve a beneficios con 377 millones y mantiene producción en Vigo

El grupo automovilístico, con planta en Vigo, sale de los números rojos en el primer trimestre del año y confirma sus previsiones de crecimiento.

Imagen genérica de una línea de montaje de vehículos en una fábrica.
IA

Imagen genérica de una línea de montaje de vehículos en una fábrica.

El grupo automovilístico Stellantis, con fábrica en Vigo, registró un beneficio neto de 377 millones de euros en el primer trimestre del año, revirtiendo las pérdidas del período anterior y confirmando sus previsiones de crecimiento.

La compañía automovilística Stellantis ha logrado salir de los números rojos, alcanzando un beneficio neto de 377 millones de euros en el primer trimestre del año. Esta cifra contrasta con las pérdidas de 387 millones de euros registradas en el mismo período del año anterior, marcando un punto de inflexión en su situación económica.

"Reflejan los resultados iniciales de nuestras acciones para que Stellantis retome un crecimiento sostenible y rentable."

el CEO de la compañía
Los ingresos netos de la empresa aumentaron un 6% interanual en el primer trimestre, alcanzando los 38.100 millones de euros. Este crecimiento fue impulsado principalmente por el buen rendimiento en Norteamérica, así como por los avances en Europa y Oriente Medio y África. Por mercados, la facturación en Norteamérica creció un 11%, en Europa un 1% y en Oriente Medio y África un 4%. Sin embargo, se registraron caídas en Sudamérica y Asia Pacífico, con un 2% y un 10% menos, respectivamente.
El resultado operativo ajustado se triplicó, llegando a los 960 millones de euros. La estrategia de reconducir la línea industrial del grupo está dando sus frutos, y la multinacional comienza a recuperarse económicamente. La compañía ya había anunciado un incremento de las ventas del 12% en los tres primeros meses del ejercicio actual. La apuesta por los coches de combustión, como se hará en su planta de Vigo manteniendo los modelos de gasolina, es uno de los factores clave de esta recuperación.
Stellantis está ampliando la producción de sus coches diésel y gasolina, incluyendo el modelo 2008 que se fabrica en Balaídos. La plataforma industrial actual se mantendrá hasta 2032, más tiempo del previsto, debido a la revisión de la estrategia de electrificación del grupo. El retroceso del vehículo eléctrico fue el detonante de las pérdidas registradas el año pasado, que ascendieron a 22.300 millones de euros, lo que afectó al pago de beneficios a los trabajadores en Vigo.