El suceso se produjo sobre las 21:30 horas cuando varios fragmentos del cristal se incrustaron en los brazos del afectado. El propio conductor fue quien alertó al servicio de emergencias 112 Galicia.
Minutos antes, sobre las 21:15 horas, otro conductor ya había alertado de la presencia de un ave en la vía, posiblemente un pato. El 112 comunicó este primer aviso a la Guardia Civil de Tráfico y a la Policía Local, además del servicio de limpieza de carreteras dependiente del Ministerio de Transportes.




