Las instalaciones deportivas de Balaídos se encuentran cerradas desde ayer y permanecerán así hasta el próximo 5 de junio. Esta decisión, justificada por las obras en el estadio y la celebración del Día de las Fuerzas Armadas en la ciudad, ha sido recibida con gran descontento por los atletas vigueses.
La explicación ofrecida por el responsable de deportes del Ayuntamiento, que alude a la incompatibilidad de las obras con la seguridad, no convence a los afectados. La mayor preocupación surge por la utilización de las pistas para demostraciones militares, que incluirán exhibiciones con caballos, descensos de helicópteros, perros guía y drones.
“"¡Caballero, fascista, devuélvenos la pista!"
Existe un temor generalizado a que el tartán de las pistas, ya de por sí en estado mejorable, sufra daños irreparables durante estas actividades. Los deportistas dudan de la voluntad del Ayuntamiento para reparar los posibles desperfectos. Además, el momento del cierre es especialmente crítico, ya que coincide con un periodo importante de la temporada atlética, sin que se ofrezcan soluciones alternativas para los entrenamientos.
En respuesta a esta situación, unos 200 deportistas se concentraron ayer en Balaídos, a pesar de la lluvia, para exigir explicaciones y soluciones a las autoridades municipales. Varios clubes de la zona también emitieron un comunicado conjunto, reclamando diálogo y alternativas para poder continuar con sus entrenamientos.




