La situación actual refleja un descenso de 22,4 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior. Ante este escenario, la administración local ha activado un bando oficial para priorizar el abastecimiento domiciliario como servicio público esencial y evitar el desabastecimiento.
Las medidas adoptadas incluyen la prohibición estricta de utilizar la red municipal para regar huertas, jardines o zonas verdes, tanto públicas como privadas. Asimismo, queda vetado el llenado de piscinas, el lavado de vehículos particulares y el baldeo de garajes, terrazas o aceras. Las fuentes ornamentales también cesarán su actividad, salvo aquellas que operen mediante circuitos cerrados.
Además de las prohibiciones, el gobierno local ha instado a la ciudadanía a reparar fugas en sus instalaciones y a optimizar el uso de los electrodomésticos. Por su parte, el consistorio ha suspendido el funcionamiento de duchas y lavapiés en las playas y empleará métodos alternativos a la red de agua potable para las tareas de limpieza viaria.




