Los hechos se produjeron el pasado 11 de marzo y, según la propuesta de Antiviolencia, cada uno de los implicados se enfrenta a una multa de 5.000 euros y a una prohibición de acceso a recintos deportivos durante un año.
En el operativo policial desarrollado tras los enfrentamientos, los agentes interceptaron diverso material que presuntamente iba a ser utilizado en la reyerta. Entre los objetos requisados figuraban 14 mangos de madera, ocho tubos de PVC de unos 90 centímetros, además de pasamontañas, protectores bucales y pegatinas vinculadas a ambos grupos ultras.
La propuesta se enmarca dentro de las medidas impulsadas para combatir la violencia y los comportamientos radicales vinculados al fútbol y a los grupos ultras en competiciones deportivas.
Además de las propuestas relacionadas con la pelea, la Comisión Antiviolencia también solicita una sanción de 60.000 euros para un aficionado del Celta que, según se indica, tenía prohibida la entrada al estadio de Balaídos.




