El juzgado de Verín mantiene abierta la causa para esclarecer las circunstancias que rodearon el inicio del fuego el pasado 12 de agosto. Durante las últimas comparecencias, han testificado representantes municipales y técnicos de la empresa pública Seaga para aclarar si existían restricciones que impidieran las tareas de desbroce en la jornada en la que se declaró el incendio.
La documentación incorporada al atestado de la Guardia Civil señala que el primer foco se localizó en una zona donde se realizaban labores de limpieza bajo convenio. Según los testimonios, no se recibió ninguna comunicación oficial que ordenara la paralización de la maquinaria a pesar de la activación de la alerta de nivel 2 durante la tarde.
La instrucción también ha abordado la existencia de un correo electrónico enviado a las 10:04 horas de la mañana del día del suceso, en el que se detallaban las directrices para operar en diversos municipios, incluido Oímbra. El técnico de la empresa pública reconoció la existencia de dicha orden, que no fue revocada a pesar del empeoramiento de las condiciones meteorológicas.
“"No existía una orden de prohibición expresa o por escrito de no desbrozar."
El incendio, que arrasó más de 23.000 hectáreas en nueve municipios ourensanos, dejó un balance de cuatro personas heridas durante las tareas de extinción. La defensa de uno de los operarios investigados estudia solicitar el archivo de la causa al considerar que el trabajador cumplió con las directrices recibidas por escrito.




