El fuego, que comenzó el 13 de agosto en la parroquia ourensana de Seadur, en el concello de Larouco, tardó diecinueve días en ser controlado por los servicios de extinción de dos comunidades autónomas y medios europeos. A su paso, las llamas cruzaron tres provincias y arrasaron un total de 37.656,19 hectáreas, según las mediciones provisionales.
La magnitud del incendio fue presentada por un jefe de unidad técnica del Servicio de Prevención y Defensa Contra Incendios en una jornada sobre lecciones aprendidas y retos futuros en incendios forestales. El fuego se registró poco antes de las siete de la tarde del 13 de agosto y, en solo tres días, ya se había extendido a otras dos provincias. Primero, saltó el río Sil para adentrarse en Quiroga (Lugo), y el 16 de agosto cruzó la frontera con Castilla y León, llegando a Gestoso, una pequeña aldea del municipio leonés de Oencia. En su tramo más largo, el incendio alcanzó los 32 kilómetros en línea recta.
En Galicia, el incendio de Larouco ya era conocido como el mayor de la historia de la comunidad, al arrasar más de 31.000 hectáreas en territorio gallego. La cifra total, sumando la parte afectada en León, eleva el conjunto a más de 37.000 hectáreas, lo que le confiere el récord nacional. El programa europeo de satélites Copernicus llegó a estimar hasta 40.879 hectáreas durante los días en que el fuego aún estaba activo.
“"Más del 70% de los incendios fueron provocados."
El incendio puso en jaque a miles de personas, obligando a la evacuación de una quincena de localidades en León y afectando a nueve ayuntamientos de la provincia de Ourense, con 98 poblaciones en peligro y 31 completamente rodeadas por las llamas. Los servicios antiincendios lograron extinguir el fuego en León el 29 de agosto y en Galicia el 31 de agosto, destacando el tiempo que requieren ahora las tareas de remate, que pueden durar semanas, a diferencia del pasado.
Este incendio supera así el de Cortes de Pallás (Valencia, 2012), que calcinó más de 30.000 hectáreas, y el de las Minas de Riotinto (Huelva, 2004), con cerca de 29.000. También deja atrás los dos fuegos que en 2022 asolaron la Sierra de la Culebra zamorana: el de Losacio (26.000 hectáreas) y el de Riofrío de Aliste (24.000 hectáreas). Un responsable de la Xunta también destacó la intencionalidad detrás de la ola de incendios del año pasado, indicando que más del 70% fueron provocados, y puso en valor el refuerzo del Plan de prevención y defensa contra los incendios, que prevé actuar en 34.000 hectáreas.




