La organización Hispania Nostra ha añadido recientemente la iglesia parroquial de Santo André de Loboso, en el municipio de Pastoriza, a su Lista Roja de patrimonio en peligro. La decisión se basa en el "avanzado estado de abandono" del templo y el consecuente "riesgo de pérdida de sus valores históricos, arquitectónicos y patrimoniales".
Esta incorporación, junto con la de la fábrica de curtidos de Furelos (en el municipio coruñés de Melide), eleva a 93 el número de elementos patrimoniales gallegos que se encuentran en situación de riesgo. Según la entidad, ambos bienes representan "dos dimensiones diferentes del patrimonio gallego": la religiosa rural ligada a la vida comunitaria en Loboso y la industrial, testigo de la relevancia de la industria del cuero en Galicia entre los siglos XVIII y XIX en la fábrica de Furelos.
La iglesia de Santo André de Loboso, un pequeño templo de origen tardogótico a orillas del río Pequeno, fue centro de la vida parroquial de varias aldeas lucenses durante siglos. Aunque catalogada, se encuentra en "ruina generalizada", sin cubierta, con muros agrietados y vegetación invadiendo el interior, incluyendo árboles que crecen dentro del propio templo.
Por su parte, la fábrica de curtidos de Furelos, fundada en 1817 y operativa hasta 1960, era una edificación preindustrial dedicada al tratamiento de pieles. Actualmente, a excepción de una pequeña dependencia usada para ganadería, el conjunto está en "estado de abandono y ruina", con carencias estructurales y riesgo de colapso si no se actúa urgentemente.




