El acusado, que trabajaba en Abanca, reconoció este viernes en la Audiencia Provincial de Lugo su implicación en los hechos, atribuyéndolos a su dependencia de las pastillas. La pena acordada supera en cinco años la solicitud inicial de la Fiscalía, que modificó la acusación de tentativa de homicidio a tentativa de asesinato antes de la vista.
A pesar del acuerdo sobre la autoría y la responsabilidad penal, el juicio continuó para determinar la responsabilidad civil y las indemnizaciones. En este punto, la entidad Abanca también compareció como acusada, ya que se le reprocha haber mantenido en su puesto al hombre, a pesar de contar con un expediente disciplinario previo, lo que le permitió acceder a los datos personales y económicos de la víctima.
Estoy arrepentido de lo sucedido. No quería que le pasara nada de esto y reconozco haber destrozado su familia sin querer y sin voluntad propia.
La Fiscalía solicita una indemnización de medio millón de euros para la víctima, mientras que la acusación particular eleva esta cifra a más de 1,5 millones de euros. La condena final incluye 15 años por tentativa de asesinato, cinco años por robo con violencia y tres años por estafa.
Los hechos se remontan al 5 de febrero de 2022, cuando la mujer fue encontrada gravemente herida en su vivienda de Candamil, en Xermade. El acusado acudió al domicilio con la intención de sustraerle el teléfono móvil para acceder a su banca electrónica, propinándole un golpe en la cabeza. Posteriormente, realizó transacciones desde la cuenta de la víctima a la suya propia, por un importe cercano a los 20.000 euros.
Como consecuencia de las lesiones, la víctima tuvo que ser ingresada en la UCI del Hospital Lucus Augusti y actualmente se desplaza en silla de ruedas, residiendo en un centro sociosanitario. Además de la pena de prisión, el acusado aceptó una orden de alejamiento y otra de libertad vigilada.




