La relación de Manu Chao con Vilalba, la capital chairega, es profunda y emotiva. El artista, conocido por su música y activismo social, ha expresado públicamente su cariño por la villa, que considera la tierra de sus ancestros. Uno de los momentos más significativos fue su concierto en septiembre de 2022 en la Praza de Santa María, un evento que congregó a multitud y que el propio músico describió como una "tremenda alegría" en sus redes sociales.
“"Vilalba no peito! Tremenda alegría tocar na terra dos meus devanceiros."
Este concierto no fue la única ocasión en la que Manu Chao manifestó su apego a Vilalba. Ya en julio de 2018, participó en un acto de homenaje a su padre, el periodista Ramón Chao, fallecido en mayo de 2018. Durante este emotivo encuentro, el músico interpretó la canción Carreteiro y subrayó la importancia de sus lazos con la villa, recordando su infancia y los veranos que pasó allí con su hermano Antoine, con quien fundó la banda Mano Negra.
“"Fue un acto muy lindo y entrañable. Estamos toda la familia agradecida. Volver a Vilalba es volver a mi infancia, a miles de recuerdos, a este río que es parte de mi vida. Nosotros vivíamos en París y aquello era aburrido, el fiestón era venir al San Ramón."
La historia familiar de los Chao en Vilalba es rica. Su padre, Ramón Chao, nació en la localidad en julio de 1935. El abuelo, tras emigrar a Cuba, regresó y abrió el Hotel Chao en la Rúa da Pravia, un punto de encuentro para figuras culturales de la época. Ramón Chao, pianista desde joven, desarrolló una exitosa carrera como periodista en París, colaborando con medios como Le Monde y Le Monde Diplomatique, y recibiendo importantes reconocimientos en Francia y España. A pesar de algunos altibajos en su relación con su villa natal, Ramón Chao fue homenajeado en 2015 por su trayectoria vital y profesional.
La carrera musical de Manu Chao, que comenzó con bandas como Hot Pants y Los Carayos, alcanzó el éxito internacional con Mano Negra a partir de 1987, fusionando estilos y realizando extensas giras. Tras la disolución de la banda en 1995, continuó su trayectoria en solitario, asentándose en Barcelona, pero sin olvidar nunca sus raíces vilalbesas.