La sesión plenaria en el Concello de Abadín vivió momentos de alta tensión, culminando con la expulsión del portavoz socialista, Pablo Díaz, y la intervención de la Guardia Civil. El alcalde, José María López Rancaño, tomó la decisión de llamar a las fuerzas de seguridad cuando el edil se negó a abandonar la sala tras ser advertido en varias ocasiones.
La polémica surgió durante el turno de ruegos y preguntas. Tras una intervención inicial del alcalde explicando la normativa, Díaz solicitó realizar preguntas de viva voz. El regidor indicó que se responderían en la siguiente convocatoria, pero el socialista insistió, formulando cuestiones sobre el estado de los desfibriladores y un posible "conflicto de intereses" de la teniente de alcalde en un expediente de contratación.
El alcalde señaló que ya eran "moitas preguntas para unha soa sesión" y recordó que los socialistas tienen dos meses entre plenos para presentar sus cuestiones. La situación derivó en un "diálogo sin orden", según lo descrito. Tras un tercer aviso y la negativa de Díaz a abandonar la sala, Rancaño suspendió la sesión y llamó a la Guardia Civil.
La sesión fue suspendida durante diez minutos. Mientras los concejales del PP abandonaron la sala, los del PSOE permanecieron. Al regreso, el alcalde declaró "Se levanta la sesión" y todos los presentes marcharon. Poco después, una patrulla de la Guardia Civil se presentó en el consistorio y, tras comprobar que no había incidentes, se retiró.
Esta no es la primera vez que se registra tensión en este salón de plenos. Hace un mes, en un pleno extraordinario, también hubo incidentes cuando se le negó la grabación a una asistente y se llamó al Instituto Armado durante un receso.




