“"Estoy muy arrepentido. Estaba tomando pastillas y yo no quería que pasara nada de esto. Pido perdón a la señora María y quiero ponerme en su lugar. Yo no quería que pasara nada de esto. Mi mayor perdón y mi arrepentimiento más absoluto por destrozar a una familia. No era mi voluntad. Pido perdón y acepto la condena."
Ex empleado de banca confiesa intento de asesinato y estafa en Xermade
El acusado, Luis Rancaño Bouso, aceptó la pena de 23 años de prisión y pidió perdón a la víctima, María, durante el juicio en la Audiencia Provincial de Lugo.
Por Redacción Diario Gallego
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Imagen genérica de un mazo de juez sobre una mesa de madera en un juzgado.
Un ex empleado de banca de Riotorto, Luis Rancaño Bouso, confesó el intento de asesinato y estafa a una anciana en Xermade, aceptando una pena de 23 años de prisión y pidiendo perdón a la víctima durante el juicio en la Audiencia Provincial de Lugo.
El juicio celebrado este viernes en la Audiencia Provincial de Lugo dio un giro inesperado cuando Luis Rancaño Bouso, un ex empleado de banca originario de Riotorto, se conformó con la petición del fiscal, que ascendía a 23 años de prisión. El acusado, quien intentó asesinar a una anciana cliente de la entidad en Xermade, expresó su profundo arrepentimiento por lo sucedido.
Antes del inicio de la vista oral, la Fiscalía modificó la calificación de los delitos, imputando a Rancaño Bouso un delito de asesinato en grado de tentativa en concurso medial con robo con violencia y estafa. Esta recalificación elevó la pena de intento de homicidio a intento de asesinato, sumando 10 a 15 años, más 5 años por robo con violencia y 3 por estafa continuada, resultando en un total de 23 años de cárcel.
Los hechos ocurrieron entre las 11:45 y las 13:00 horas del 5 de febrero de 2022 en la vivienda de la víctima en Candamil. Según el escrito de la Fiscalía, el acusado accedió a la casa con la intención de sustraer el teléfono móvil de la anciana, donde tenía instalada la aplicación de banca móvil, y de "terminar con su vida para no ser delatado". La mujer sufrió un "brutal golpe en la cabeza con un objeto contundente", lo que el acusado aprovechó para robar el terminal y darse a la fuga.
La Fiscalía sostiene que el ataque fue planificado, ya que un día antes el acusado se ocultó cerca de la vivienda para recabar información sobre la localización y los horarios de los convivientes. Además, en las semanas previas, utilizó su posición como empleado bancario para acceder a la información personal y financiera de la víctima. Una vez con el móvil, realizó transferencias por más de 20.000 euros a cuentas vinculadas a él.
La víctima sufrió graves lesiones físicas, requiriendo ingreso en la unidad de cuidados intensivos del Hula y dos intervenciones quirúrgicas. Actualmente, se le ha concedido una gran invalidez, desplazándose en silla de ruedas y viviendo en una residencia con dependencia total.



