Cárnicas Champam de Sarria: de la tradición ganadera a la exportación internacional
La empresa familiar de Sarria, que comenzó con el trato de ganado, exporta ahora hasta el 70% de su producción a varios países.
Por Breixo Carballo Doval
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Imagen genérica de un corte de carne de vacuno de alta calidad.
La empresa familiar Cárnicas Champam, con raíces en el trato de ganado en Láncara, ha evolucionado hasta convertirse en un referente en la industria cárnica, exportando una parte significativa de su producción a mercados internacionales desde su sede en Sarria.
Los descendientes de los fundadores de la casa Champán en Láncara, quienes se dedicaban a la compra y venta de reses, decidieron en 2018 dar un paso adelante e integrar todo el proceso productivo. Esta decisión llevó a la creación de Cárnicas Champam, una compañía que hoy en día exporta entre el 65% y el 70% de sus productos a diversos países de Europa, así como a Argelia, Marruecos y los Emiratos Árabes.
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"En lugar de ser solo el trato de animales, ahora los compramos, los sacrificamos y los ponemos a la venta en la industria alimentaria con distribuidores, cadenas de supermercados..."
La empresa, que lleva el nombre de Champam por tradición familiar, se divide en Ganados Champam, centrada en la compra y venta de reses para vida, y Cárnicas Champam, que representa el 80% del negocio. Su especialidad es el vacuno mayor, aunque también comercializan vacuno menor, que constituye el 20% de su oferta. Los animales son adquiridos principalmente en el norte de España y Portugal.
Los responsables de la compañía subrayan la calidad de la carne gallega, considerándola una de las mejores del mundo debido no solo a la raza del animal, sino también al clima, terreno y manejo específicos de la región. Sin embargo, alertan sobre la escasez de este producto y la disminución de la cabaña ganadera en Galicia, así como la falta de relevo generacional en el sector, con una media de edad de los ganaderos que ronda los 50 años.
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"Ese tipo de animal que es tan demandado cada día hay menos, de ahí la inflación de precios. El mercado demanda ese producto, ese animal criado con cariño, con tiempo, despacio, que tiene 12, 13, 14 o 15 años."
Las reses son sacrificadas en mataderos de Ourense y Burgos, incluyendo el rito halal para los mercados islámicos. La carne se distribuye a países como Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, Polonia, Grecia, Italia, Argelia, Marruecos y los Emiratos Árabes. La empresa adapta los cortes a las preferencias de cada mercado, buscando carnes con más grasa en España y más magras en Holanda o Alemania.
La compañía sarriana trabaja con distribuidores que se encargan de la venta minorista y destaca la importancia de contar con un buen canal de proveedores de confianza y un equipo humano sólido. Con cerca de una decena de trabajadores directos y más de cincuenta indirectos, la empresa experimenta un crecimiento anual de alrededor del 25%, con el objetivo de seguir expandiendo sus mercados y volumen de negocio.