Físicos gallegos alertan de un error en un estudio clave sobre el cambio de hora y la salud

Investigadores de la USC y Sevilla señalan un fallo informático que invalida conclusiones previas sobre los riesgos para la salud del cambio estacional.

Imagen genérica de una pantalla de ordenador con código y gráficos científicos. No se muestra ninguna persona ni lugar específico.
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Imagen genérica de una pantalla de ordenador con código y gráficos científicos. No se muestra ninguna persona ni lugar específico.

Dos físicos, Jorge Mira Pérez de la Universidad de Santiago de Compostela y José María Martín Olalla de la Universidad de Sevilla, alertaron de un error crítico en un estudio publicado en septiembre de 2025 que relacionaba el cambio estacional de hora con graves riesgos para la salud.

La revista Chronobiology International ha publicado una contribución de estos profesores que señala un fallo en el programa informático de un estudio original de la Universidad de Stanford. Dicho estudio vinculaba el cambio estacional de hora con aspectos negativos para la salud, tanto agudos (infartos, accidentes cerebrovasculares) como crónicos (obesidad), y defendía la eliminación del cambio horario en favor de la hora de invierno.
El trabajo original utilizó la base de datos del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, relacionando prevalencias de enfermedades con el desfase circadiano anual obtenido de un modelo biológico computacional. El estudio concluyó que el desfase era mayor con el cambio de hora y menor con la hora de invierno permanente.
El error detectado por los profesores Martín Olalla y Mira consiste en un signo erróneo en el cálculo de la diferencia entre el meridiano local y el de referencia, que trasladó las posiciones de los condados analizados de este a oeste. Esto significa que los desfases circadianos calculados se referían a localizaciones erróneas, invalidando empíricamente los resultados hasta que se rehagan los cálculos.
Los autores del estudio original reconocieron el error, pero le restaron importancia. Tras una recalcular, los nuevos valores no permiten sostener que la hora de invierno sea mejor que la hora de verano. La diferencia en el desfase circadiano anual entre ambas opciones es de tan solo 0,2 horas al año, lo que equivale a 2 segundos por día, siendo los desfases iguales con ambos horarios.
Para Martín Olalla, el incremento de casi dos horas anuales de desfase circadiano señalado por los autores originales puede atribuirse a la propia metodología del estudio, que emplea valores absolutos. Considera que la diferencia comunicada es neutra y que la práctica del cambio de hora regula de manera óptima el ritmo circadiano.
Jorge Mira añade que, en cualquier caso, 2 horas al año suponen 20 segundos por día de desfase, un 0,02%, y que es difícil ver cómo estas magnitudes pueden predecir aspectos globales de la salud. Este error se produce después de otra corrección publicada en PNAS en abril de 2026, y los profesores señalan que el fallo es muy llamativo, ya que equivale a hacer que la Tierra gire al revés.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Universidade de Santiago de Compostela (USC) — Xornal (21/10/2026)