La correspondencia de Alejandra Murguía arroja luz sobre Rosalía de Castro

La Cátedra Rosalía de Castro de la USC publica un epistolario inédito que aporta datos sobre la vida de la escritora y su familia.

Imagen genérica de un libro antiguo de tapa de cuero sobre una mesa de madera.
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Imagen genérica de un libro antiguo de tapa de cuero sobre una mesa de madera.

La Universidade de Santiago de Compostela (USC) ha publicado Cartas de Alejandra Murguía de Castro a Ángela Santamarina (1916-1925), un epistolario que aporta nuevos datos sobre la vida y obra de Rosalía de Castro y su familia.

La Cátedra Rosalía de Castro de la Universidade de Santiago de Compostela, dirigida por María do Cebreiro Rábade Villar y Fernando Cabo Aseguinolaza, ha presentado la publicación Cartas de Alejandra Murguía de Castro a Ángela Santamarina (1916-1925). Este epistolario recupera la voz de Alejandra Murguía, hija de Rosalía de Castro y Manuel Murguía, y aporta nuevos datos sobre la familia Murguía-Castro y, de manera especial, sobre la vida y obra de Rosalía. El libro, editado por la profesora e investigadora Dolores Vilavedra y con prólogo de Xesús Alonso Montero, es el primer título de la nueva Biblioteca de la Cátedra Rosalía de Castro.
La publicación se presentó este viernes 16 de octubre en la biblioteca del Instituto da Lingua Galega. En el acto participaron Marcelo Maneiro Maneiro, vicerrector de Innovación y Transferencia del Conocimiento; Elisa Fernández Rei, directora del Instituto da Lingua Galega; María Coutinho Villanueva, subdirectora Xeral de Planificación e Dinamización Lingüística de la Xunta de Galicia; Fernando Cabo Aseguinolaza, codirector de la Cátedra Rosalía de Castro; Julio García Comesaña, diputado y Secretario de la Mesa del Parlamento de Galicia; y Dolores Vilavedra Fernández, catedrática de Filoloxía Galega de la USC, presidenta del Consello da Cultura Galega y editora del volumen.
Para Vilavedra, la edición de estas cartas significa "dar voz a una mujer como Alejandra, que quedó completamente ensombrecida por las figuras de sus padres". La responsable de la edición reivindica el interés de una creadora que quedó "prácticamente invisibilizada por la historia". El epistolario también permite reconstruir la amistad entre Alejandra Murguía y Ángela Santamarina, mujeres separadas por una notable distancia económica y social.
Alejandra Martínez-Murguía de Castro (Santiago de Compostela, 1859) fue dibujante, pintora e ilustradora. Colaboró en la prensa ilustrada de su tiempo, como La Ilustración Gallega y Asturiana, dirigida por su padre, Manuel Murguía. También participó en la construcción gráfica de los símbolos del galleguismo, siendo autora del diseño del estandarte encargado en 1891 por el Centro Galego da Habana. Su trayectoria estuvo marcada por renuncias, asumiendo el cuidado de su padre y hermanos tras la muerte de Rosalía en 1885, y rechazando un puesto en el Museo del Prado por no contar con la aprobación paterna. Murió en A Coruña en 1937.
La destinataria de las cartas, Ángela Santamarina Alduncín (Tandil, Argentina, 1863), fue marquesa de la Atalaya Bermeja y condesa del Valle de Oselle, además de filántropa. En 1925 constituyó la Fundación Santamarina de Temes. La relación entre Alejandra y Ángela, mujeres con inquietudes comunes pero separadas por un abismo social, constituye una de las historias más singulares del volumen.
Aunque la correspondencia comienza décadas después de la muerte de Rosalía de Castro, las cartas proporcionan información biográfica de gran valor. Vilavedra destaca que Alejandra habla de "cinco abortos" de su madre, lo que invita a repensar aspectos de la relación entre Rosalía y Manuel Murguía y su obra. Las cartas también ofrecen información sobre Rosalía como escritora profesional y la gestión de sus derechos de autora por sus hijas.
La correspondencia aporta también nuevas perspectivas sobre Manuel Murguía, presentándolo como un padre "absorbente y tiránico", pero también admirado y querido por sus hijas. El epistolario constata la precariedad extrema de las últimas décadas de su vida y los avatares sufridos por su biblioteca tras su fallecimiento. El prólogo de Xesús Alonso Montero llama la atención sobre la necesidad de facilitar el acceso a la biblioteca de Antonio Rey Soto y poner en valor el patrimonio documental de la Fundación Santamarina de Temes.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Universidade de Santiago de Compostela (USC) — Xornal (16/10/2026)