El texto, fundamentado en argumentos legales y pedagógicos, busca transmitir a la sociedad su compromiso con una educación que priorice el respeto a los derechos humanos y a la convivencia. También defiende la autonomía pedagógica de los centros y la libertad de cátedra del profesorado.
La declaración expresa la solidaridad de la comunidad universitaria con la población palestina, exigiendo la paralización de la violencia y el fin de la impunidad. El manifiesto advierte que ignorar la situación actual convierte en cómplices del "escolasticidio estructural" a través del "silenciamiento" y la llamada "excepción palestina" en materia de derechos humanos.
“"Ignorar esto nos convierte en cómplices del escolasticidio estructural a través de nuestra connivencia con el escolasticidio simbólico practicado a través del silenciamiento y la implementación de lo que se ha conocido como la excepción palestina en materia de derechos humanos"
Complementando el manifiesto, la Facultad de Formación del Profesorado de Lugo emitió una declaración a favor de una educación democrática y comprometida con los derechos humanos. Con esta iniciativa, el centro se convierte en el primer universitario gallego de ciencias de la educación en formalizar públicamente su posicionamiento, una propuesta que surgió a finales del curso pasado entre el profesorado de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidade da Coruña.




