La conexión aérea entre Nueva York y Santiago de Compostela, inaugurada el pasado jueves 27 de mayo, no solo reactivó el aeropuerto de Lavacolla tras las obras en la pista, sino que también estableció un nuevo récord. Los 5.328 kilómetros recorridos en seis horas con el avión Boeing 737 MAX 8 sitúan esta ruta internacional como la más larga para este modelo de aeronave, devolviendo los vuelos intercontinentales a la terminal compostelana casi tres décadas después.
United Airlines, principal operadora mundial de este tipo de aviones, refuerza así su presencia en la llamada 'Batalla del Atlántico'. El desarrollo de motores más eficientes permite ahora que aviones de pasillo único, como el 737 MAX, puedan cubrir distancias transoceánicas, compitiendo con los aviones de fuselaje ancho (wide body) y ofreciendo menores costes operativos.
Esta nueva generación de aeronaves está permitiendo la apertura de rutas transatlánticas desde diferentes puntos de Europa y América. Además de la conexión con Santiago, United Airlines ya opera rutas similares desde Newark a Glasgow (5.179 km), Madeira (5.100 km) y Ponta Delgada (4.133 km). La ruta a Santiago, con una distancia en línea recta de 5.311 kilómetros, supera a muchas otras conexiones transoceánicas.
La única ruta nacional operada por United Airlines con este modelo que supera la longitud de la conexión con Santiago es la que une Newark con Anchorage (Alaska), con 5.406 kilómetros. Se espera que la proliferación de aviones como el Boeing MAX y el Airbus A321XLR impulse más rutas de este tipo, reduciendo precios y la dependencia de grandes hubs aéreos.
Otras ciudades europeas como Nantes también se benefician de esta tendencia, con nuevas conexiones directas a Quebec y Montreal. Mientras tanto, destinos como Bilbao todavía utilizan modelos más antiguos para vuelos transatlánticos.




