La protesta, apoyada por el BNG, se centró en las demandas de mejora de la atención sanitaria en el rural, incluyendo la reapertura del consultorio de Doiras y la cobertura estable de personal en Navia de Suarna y Cervantes, así como el refuerzo de la Atención Primaria.
Amelia Amigo, representante de los convocantes, trasladó el "malestar creciente de una vecindad cansada de anuncios vacíos y promesas que nunca se cumplen", criticando los años de "compromisos" del Partido Popular sin mejoras reales, sino "cada vez menos servicios, menos personal y más dificultades".
Los manifestantes advirtieron de que la situación es "insostenible" en concellos como Cervantes, Navia de Suarna, Pedrafita o Becerreá, donde la falta de personal obliga a desplazamientos largos. Señalaron que la dispersión poblacional, el envejecimiento y la ausencia de transporte público dificultan el acceso a la sanidad, especialmente para personas mayores.
“"El abandono de la Atención Primaria en el rural no es algo puntual ni una incidencia concreta, sino el resultado de una política continuada de recortes y falta absoluta de planificación por parte de la Xunta."
Insistieron en que "no puede existir equilibrio territorial ni futuro para la montaña si no se garantizan servicios públicos básicos en igualdad de condiciones", acusando al Gobierno gallego de "tratar a la vecindad del rural como ciudadanía de segunda".
Aseguraron que continuarán con las protestas mientras no se adopten medidas reales. Amigo concluyó: "El derecho a la sanidad pública no puede depender del lugar en el que vives ni de tus recursos económicos. Vivir en el rural no puede convertirse en un castigo."
Por su parte, el Sergas argumentó que la falta de profesionales en las listas de contratación dificulta la cobertura estable de las vacantes, aunque afirmó que se trabaja para mantener la atención en la comarca.




