El solemne acto de toma de posesión tuvo lugar en el Salón Noble de Fonseca, donde Crujeiras expresó su emoción y la "responsabilidad y el privilegio" de servir a la USC. La nueva rectora se comprometió a trabajar con escucha y diálogo, buscando el apoyo de toda la comunidad universitaria para construir una nueva etapa.
En su discurso, Crujeiras subrayó su compromiso con la igualdad de oportunidades y de género, prometiendo "reivindicar el espacio, el tiempo y la voz de las mujeres". Su objetivo es honrar a las mujeres que la precedieron y luchar para eliminar los "techos de cristal" en la institución académica.
“"Que la presencia de las mujeres en todos los puestos no sea una excepción ni conquista puntual, sino expresión natural de una Universidad feminista, justa y plenamente democrática"
Defensora de la educación pública, Crujeiras destacó su importancia como patrimonio colectivo y motor de igualdad. También hizo hincapié en la necesidad de que la USC aborde los problemas sociales de su entorno, como el acceso a la vivienda, la salud mental y la lucha contra la violencia machista y los discursos de odio, promoviendo una transformación profunda y consciente.
El anterior rector, Antonio López, fue el encargado de entregar la medalla y el bastón de mando a su sucesora. López resaltó la trascendencia histórica del momento y pidió a la comunidad universitaria que ofrezca a la nueva rectora "cuanto menos, el mismo apoyo que yo sentí", expresando su confianza en que la presencia femenina se normalice en el ámbito universitario y político.




