Ola de calor sahariana golpea Galicia: Rías Baixas llegan a 40º

La Xunta de Galicia activa medidas de salud pública ante el episodio de calor extremo que afecta a toda la comunidad, con noches tropicales y empeoramiento de la calidad del aire.

Imagen de un termómetro con una temperatura muy alta en un paisaje gallego soleado.
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Imagen de un termómetro con una temperatura muy alta en un paisaje gallego soleado.

La primera gran ola de calor de julio, impulsada por aire sahariano, disparó los termómetros en Galicia este viernes, alcanzando los 40,2 °C en Salceda de Caselas y 39,5 °C en Ourense, mientras que Vigo registró 39,12 °C.

La masa de aire sahariano extremadamente cálida y seca provocó este viernes una jornada de récords en Galicia, con la primera gran ola de calor del mes de julio. Los termómetros oficiales superaron los 40 grados en varios puntos, como en Salceda de Caselas (40,2 °C) y Ourense (39,5 °C), mientras que la estación de MeteoGalicia en Vigo alcanzó los 39,12 °C, superando su marca histórica para julio.
El impacto de esta masa de aire africano fue tan repentino que desarmó el escudo climatizador habitual de la franja atlántica. Miles de personas que buscaban refugio en las playas de las Rías Baixas se encontraron con un ambiente inédito, con terrazas llenas de abanicos y un uso masivo de ventiladores en los interiores.
Ante la persistencia del episodio, la Xunta de Galicia ha decidido ampliar la alerta roja (riesgo máximo) a un total de 158 concellos. La provincia de Ourense se divide en tres niveles de alerta: rojo en la parte oriental, naranja en el valle del Miño y amarillo en el resto, según criterios de habituación al calor.
La entrada de un flujo marino atlántico el lunes provocará la aparición de nieblas bajas costeras en el litoral de Pontevedra y A Coruña, lo que supondrá un descenso térmico inmediato. Vigo bajará hasta los 30 °C y Pontevedra se quedará en los 31 °C. Sin embargo, las barreras montañosas del interior mantendrán la provincia de Ourense con temperaturas en torno a los 40 grados.
Los riesgos no se limitan a las insolaciones diurnas. Las autoridades sanitarias vigilan las noches tropicales, ya que las temperaturas nocturnas se mantendrán alrededor de los 21 °C, dificultando el descanso. Además, se prevé un empeoramiento de la calidad del aire en las áreas del interior debido a la calima sahariana, la falta de viento y la alta radiación solar, un factor crítico para personas con problemas respiratorios.
Sanidade reitera las pautas de autoprotección: hidratación constante, evitar comidas copiosas, usar ropa ligera y buscar refugio en zonas sombreadas de parques y riberas fluviales, que registrarán alta afluencia.