Las obras, que comenzarán este mismo año una vez finalizada la temporada de alto riesgo de incendios, incluyen la construcción de una nueva pista, plataforma y accesos, así como un edificio para albergar a los pilotos. La previsión es que las mejoras estén finalizadas a finales del año 2027.
La base también se dotará de nuevas instalaciones exteriores, como depósitos de agua y retardantes, un nuevo cerramiento perimetral e iluminación. Con estas actuaciones, el aeródromo tendrá capacidad para operar simultáneamente hasta seis aviones de lucha contra incendios.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, destacó que estas mejoras responden al objetivo de modernizar unas instalaciones con 30 años de vida y subrayó el trabajo en la prevención y en la dotación de medios de extinción.
El proyecto, enmarcado en el plan de la Consellería do Medio Rural, cuenta con una cofinanciación del 75% del programa Interreg Poctep de cooperación transfronteriza entre España y Portugal. Las actuaciones se centran en la mejora de infraestructuras contra el fuego, incluyendo otras bases en Lalín, Valga, Portas y Tui.
Estas acciones dan continuidad a inversiones realizadas en el 2024, como la ejecución de las bases de unidades operativas en Muíños, Rianxo y Mondoñedo, y la base transfronteriza de Verín-Oímbra.




