Mientras escucha el debate político en el Congreso, Loida Rodríguez Alonso (1975) analiza el bajo nivel de los parlamentarios, lamentando que no se aborden problemas como la vivienda o la educación. Su voz, con un gallego elegante, es fruto de su estudio en la Escola Oficial de Idiomas de Lugo, donde también aprendió alemán, francés e inglés, y donde se prepara para estudiar chino este otoño.
Su faceta como lectora quedó patente al ayudar a organizar una muestra sobre Jane Austen. Tras un primer contacto con 'Emma', fue 'Sentido y sensibilidad' la novela que la cautivó. Años después, en un viaje a Lituania, adquirió 'Perdición' en ese idioma. Recuerda su época en Ponferrada, sin teléfono ni internet, donde la lectura era su refugio, lo que la lleva a criticar la oratoria política actual.
Un período de confusión vital la llevó a Londres, donde trabajó en bares y cocinas. Al regresar, la Escola de Idiomas fue clave para perfeccionar su inglés escrito, permitiéndole ahora leer a Jane Austen en su idioma original, a pesar de su estilo del siglo XVIII.
Su agudeza auditiva no se limita a los discursos. Se detiene para identificar especies de aves como el reyezuelo, el pájaro más pequeño de Europa. Es socia de la Sociedad Española de Ornitología (SEO) y participa en conteos anuales, recorriendo cuatro kilómetros entre el puente romano y el del Miño, registrando entre 20 y 30 especies en cada salida.
Además, Loida Rodríguez demuestra su capacidad de discernimiento como catadora de productos lácteos en el Aula de Productos Lácteos. Tras una prueba inicial para determinar su umbral de sabores, recibe formación para evaluar aspectos como el color, textura, salinidad y olor de leches, quesos y natas. También colabora con la Cátedra do Pan, valorando la corteza y la miga, aunque prefiere las catas de mercado para empresas, como elegir la mejor pizza entre varias opciones.




