El servicio municipal de alquiler de bicicletas BiciCoruña, promovido por el Concello da Coruña, ha alcanzado por primera vez en su historia la cifra de 20.000 personas usuarias. Este incremento, que supone casi 4.000 usuarios más que el año pasado, se debe en gran parte a la fase de expansión completada a finales de 2025, que incluyó la incorporación de bicicletas eléctricas y la puesta en marcha de nuevas bases, sumando un total de 79 operativas en la actualidad.
Para adaptar el servicio a su creciente demanda, el Concello ha realizado mejoras técnicas y de personal, destacando el traslado del taller de mantenimiento a nuevas dependencias en Agrela. La nueva nave, situada en el polígono de Agrela, tiene una superficie de 800 m2, duplicando la capacidad del anterior taller en la avenida do Ferrocarril y permitiendo una mejor organización y más recursos.
La alcaldesa, Inés Rey, visitó hoy las nuevas instalaciones, destacando que "esto supuso una transformación integral tanto de la infraestructura operativa como de los recursos humanos que destinamos al mantenimiento y gestión del sistema, con el objetivo de garantizar mayores niveles de calidad, eficiencia y disponibilidad". La acompañó Jaime Castiñeira, director de la Empresa Municipal de Vivenda, Servizos e Actividades (EMVSA), gestora del servicio.
El nuevo taller cuenta con un área de mantenimiento más amplia, un puesto específico para el diagnóstico y reparación de motores eléctricos, plazas con puntos de recarga para vehículos eléctricos de redistribución y vestuarios ampliados. El Concello prevé que la plantilla llegue a los 20 trabajadores este año.
Inés Rey también hizo balance de los datos del servicio, que ha registrado un repunte en los desplazamientos en los últimos cuatro meses, con récords mensuales de usos en marzo (213.000), abril (228.000), mayo (240.000) y junio (260.000). Nueve de los diez días con más trayectos de la historia del servicio corresponden al pasado junio.
La regidora señaló que el uso medio por bicicleta en A Coruña es de 18-19 usos diarios, casi el doble que en otras ciudades como Madrid o Palma. "Es positivo porque muestra que la ciudadanía apuesta, cada vez más, por la movilidad sostenible y de emisiones cero", afirmó, subrayando la importancia de cuidar las bicicletas como "patrimonio público".
Cada operario realiza de media ocho mantenimientos de bicicletas por turno, incluyendo cambios de aros, ruedas, timbres, puños y ajustes de cambio y frenos. Los motores eléctricos se envían a empresas especializadas cuando alcanzan los 15.000-20.000 kilómetros para el cambio de correa. "Sin este trabajo continuo no sería posible mantener la calidad de la red", concluyó la alcaldesa.




