El fuego, que se originó en la zona de La Arboleja, se extendió rápidamente por la acumulación de cañas y vegetación en los márgenes del río Segura, una situación que los residentes vecinales llevan tiempo denunciando por falta de limpieza y abandono. La Confederación Hidrográfica del Segura y el Ayuntamiento de Murcia se intercambian la responsabilidad sobre el mantenimiento de estas áreas.
Ante la virulencia del incendio, el Ayuntamiento de Murcia activó el Plan de Emergencia Municipal en nivel 1, mientras que la Comunidad Autónoma hizo lo propio con el Plan Infomur. La extinción se complica por la necesidad de actuación aérea, ya que los vehículos terrestres tienen dificultades de acceso.
Los medios aéreos desplazados incluyen cuatro helicópteros de la Dirección General de Seguridad Ciudadana y Emergencias, un helicóptero del Ministerio para la Transición Ecológica y un hidroavión de la Junta de Castilla-La Mancha. A estas dotaciones se sumaron también efectivos de los Bomberos del Consorcio capitalino y brigadas forestales.
El Centro de Coordinación de Emergencias informó de que el fuego pudo reavivarse en una zona ya afectada por otro incendio declarado al mediodía. La Policía Local de Murcia acordonó las inmediaciones para garantizar la seguridad de los vecinos y de los curiosos que seguían el avance de las llamas. Se desplazó también una ambulancia medicalizada como medida preventiva.




