Esta intervención forma parte de los trabajos de mejora en un tramo de 4,9 kilómetros, que cuentan con una inversión de 11,2 millones de euros por parte de la Xunta de Galicia. El objetivo principal es adaptar la infraestructura actual a la nueva configuración de la autovía, lo que requiere la demolición de los tramos iniciales de los ramales existentes.
El cierre se extenderá desde el 6 de julio hasta el 24 de agosto, afectando a la calzada izquierda entre los puntos kilométricos 14+720 y 15+340. Durante este periodo, la administración habilitará señalización específica para guiar a los conductores por itinerarios alternativos, sin que esto suponga un incremento en la distancia o en el tiempo de recorrido.
Para acceder al enlace de Urdilde, el tráfico será desviado por el enlace de Martelo, situado aproximadamente cuatro kilómetros antes, continuando por la carretera AC-543. Por su parte, para la salida hacia la CG-1.5, los usuarios deberán circular por la AC-543 hasta la salida de la avenida de los Ánxeles, en la AC-451, para incorporarse a la autovía.




