Los trabajos, impulsados por la Xunta de Galicia, tienen como objetivo adaptar la infraestructura actual a su futura configuración como autovía. Esta fase de la obra requiere la demolición de tramos iniciales de los ramales existentes para permitir la nueva ordenación viaria proyectada.
Según la planificación oficial, las restricciones se extenderán hasta el 24 de agosto. Durante este periodo, permanecerán inhabilitados los ramales de la calzada izquierda entre los puntos kilométricos 14+720 y 15+340, afectando exclusivamente al tráfico que circula en sentido Santiago.
Para facilitar la movilidad, la administración autonómica habilitará señalización específica con recorridos alternativos. Los conductores que deseen acceder al nudo de Urdilde deberán desviarse por la salida 19, en el nudo de Martelo, y continuar por la carretera AC-543.
Por su parte, la salida hacia la CG-1.5 desde el mismo nudo obligará a los usuarios a circular por la AC-543 hasta la salida de la avenida de los Ánxeles, conectando posteriormente a través de la AC-451.




