La medida de urgencia fue implementada este miércoles para garantizar el acceso a Paradapiñol, Rugando, Cereixido y Vilarmel. La carretera, que conecta estas localidades desde Paradaseca, sufrió un colapso el martes por la tarde debido a un desprendimiento de tierra.
Para habilitar esta solución temporal, se aprovechó un antiguo tramo de la vía, ganando espacio al monte colindante y aplicando zahorra para asegurar su transitabilidad. Un portavoz municipal confirmó que el paso es seguro para la circulación mientras se busca una solución definitiva.
“"Yo mismo estuve por allí y se puede circular con seguridad, como solución temporal mientras no se arregle la carretera."
Se cree que el desprendimiento fue provocado por las intensas lluvias de los últimos días. El agua, al bajar con fuerza desde el monte, arrastró material debido a la falta de cubierta vegetal, una consecuencia del incendio forestal que afectó la zona el verano pasado, originado en Larouco (Ourense) y que se extendió por varias comarcas.
La rehabilitación completa de la carretera se estima en unos 300.000 euros, una cantidad que el Ayuntamiento no puede asumir en solitario. Por ello, se han iniciado contactos con la Consellería do Medio Rural de la Xunta de Galicia para buscar vías de financiación.
“"Unos clientes no pudieron llegar y tuvieron que cancelar la reserva."
Un establecimiento de turismo rural en la zona, la Casa Grande da Ferrería de Rugando, se vio afectado inicialmente, ya que algunos clientes tuvieron que cancelar sus reservas al no poder acceder. Sin embargo, gracias al paso provisional, no se registraron más cancelaciones. Desde el establecimiento, subrayaron la rapidez de la actuación municipal y afortunadamente no hubo que lamentar daños personales.




