Tras una temporada que finalizó con la desilusión de no conseguir el play-off de ascenso, Rubén Domínguez ha confirmado su continuidad al frente del conjunto granate. El técnico, que contaba con otras ofertas, ha priorizado el proyecto del club pontevedrés, donde se siente "querido y valorado", según sus propias palabras. La renovación, firmada por una temporada más, busca dar continuidad al trabajo iniciado hace un año junto a Adrián Abalo.
Domínguez analizó el proceso de renovación, destacando que estuvieron "preparados siempre para todos los escenarios" y que su prioridad fue "estar contentos aquí". La buena sintonía entre ambas partes facilitó un acuerdo rápido, buscando "las mejoras que podíamos tener" de forma recíproca.
El entrenador recordó el objetivo inicial de "asentar al club en la tercera categoría", un reto que considera que se está cumpliendo. "Ahora el equipo está en una buena posición", afirmó, aunque recalcó que el asentamiento real requiere "más años" de buenas temporadas para que el club crezca. "Seguimos siendo un club humilde", añadió, "que tiene que hacer las cosas muy bien en una liga de transatlánticos".
Respecto a la posibilidad de "soñar" con el ascenso, Domínguez reconoció la pena por quedarse fuera del play-off, ya que el equipo estuvo "prácticamente" en zona de promoción "el mayor número de días". "El día importante es la jornada 38", matizó, y ya se está trabajando para "hacer el mejor equipo posible" e "intentar ser un poquito mejores".
El técnico señaló el partido contra el Barakaldo como el punto de inflexión donde el equipo "encontró el punto" y "nos lo creímos". A partir de ahí, las victorias y la competición "de tú a tú" confirmaron que tenían "licencia para pensar en algo más".
Sobre la incertidumbre final, Domínguez admitió que "era mejor asumir que no íbamos a estar dentro" tras el encuentro contra el Real Avilés, aunque se mantuvo la profesionalidad. "Fue una desilusión el no haberlo conseguido, pero esto nos tiene que hacer más fuertes y mejores", concluyó.
A pesar de la frustración final, Domínguez califica la temporada de "magnífica", destacando la participación en la Copa del Rey y la lucha por el play-off. "El Pontevedra está en Copa del Rey, el Pontevedra peleó en la última jornada por estar en play-off y es una gran temporada", afirmó, "es notable alto".
El entrenador siente que cumplió los retos marcados al inicio de temporada: "identificarnos con nuestra gente, consolidar el equipo en la categoría, ser responsables". Ahora, el objetivo es "seguir llamando a la puerta" para alcanzar el ascenso en el futuro.




