Recrean el atropello mortal en O Vao para esclarecer los hechos

La Guardia Civil realizó una reconstrucción judicial del suceso ocurrido el 22 de abril en la PO-531, implicando a testigos y al presunto autor.

Imagen genérica de luces de emergencia reflejando en una carretera mojada por la noche.
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Imagen genérica de luces de emergencia reflejando en una carretera mojada por la noche.

La Guardia Civil llevó a cabo una minuciosa reconstrucción judicial del atropello mortal registrado el pasado 22 de abril en O Vao, Pontevedra, con el objetivo de determinar con exactitud lo sucedido.

La autoridad judicial y la Guardia Civil, incluyendo componentes del EIS y GIAT de Tráfico, participaron en la recreación de los hechos en la carretera PO-531. La diligencia contó con la presencia de la jueza, el fiscal, la letrada de la administración de justicia, testigos, las defensas y el presunto autor del atropello.
El propósito de esta reconstrucción fue posicionar con precisión a personas y vehículos en el espacio y tiempo exactos en los que se produjeron los acontecimientos. "Se trata de hacer una recreación de los hechos ocurridos posicionando personas y vehículos en espacio y tiempo", explicó el Instituto Armado.
La víctima mortal, un trabajador de 48 años de Vigo, falleció en la rotonda próxima al Bricoking de Pontevedra cuando se dirigía a su puesto de trabajo en las obras de O Vao. El conductor del camión implicado, un camionero de 53 años de Vilagarcía, abandonó el lugar tras el suceso.
La investigación inicial de la Guardia Civil sugiere que la víctima bajó de su coche y mantuvo una discusión con el conductor del camión momentos antes de ser arrollado. Este hecho, junto con la posterior huida del conductor sin prestar auxilio, motivó su detención pocas horas después.
Inicialmente se le imputaron homicidio imprudente y omisión del deber de socorro. Sin embargo, la aparición de nuevos datos llevó a investigar el caso como homicidio doloso, ante las sospechas de que el atropello pudo ser intencionado tras el enfrentamiento verbal.
Un elemento que llama la atención de los investigadores es la distancia de unos 300 metros entre el vehículo de la víctima, un Smart, y el lugar donde fue localizado su cadáver. El coche se encontró entre el nudo de Bombeiros y el polígono de O Vao, presentando daños como un retrovisor roto y una ventanilla bajada, lo que sugiere una salida precipitada del conductor.