El Centro Internacional de la Creatividad de Pontevedra, ubicado en el antiguo conservatorio de música en la calle Alfonso XIII, ya tiene nombre e imagen definitiva tras año y medio de obras. El Concello de Pontevedra, representado por la primera teniente de alcalde, Anabel Gulías, y el concejal de Cultura y Fiestas, Demetrio Gómez, anunció que el equipamiento se llamará Maruxa Mallo, en honor a la pintora surrealista gallega.
El edificio, inaugurado en 1992 y vacío desde mayo de 2022, ha sido rehabilitado integralmente con fondos europeos Next Generation. La elección de Maruxa Mallo responde a su papel como figura representativa del surrealismo en el Estado español y a la necesidad de visibilizar a creadoras "silenciadas o invisibilizadas", según destacó Gulías, quien también señaló su compromiso republicano y feminista.
La imagen gráfica del centro, diseñada por la empresa Era, se inspira en la obra marina de Mallo y en sus iniciales, con un logotipo basado en una caracola invertida. Además, cada una de las ocho plantas del edificio llevará el nombre de una creadora destacada.
“"Teníamos claro que queríamos que fuera una mujer. Por eso elegimos Maruxa Mallo (...) fue una de las personas que más representaron el surrealismo en el Estado español"
Las creadoras homenajeadas son, de abajo a arriba: Mercedes Peón Mosteiro (música), Fina Casalderrey Fraga (escritora), María Xosé Queizán Vilas (escritora y referente feminista), Olga Amoedo (docente), Úrsula Kroeber Le Guin (escritora), Elena Vázquez Abal (catedrática), Lado - Aldao (proyecto artístico) y María Luz Morales (periodista), la primera mujer en dirigir un diario nacional en España.
El protocolo de usos del centro, que definirá la creatividad desde una perspectiva amplia incluyendo nuevas tecnologías, exigirá que la actividad se comunique en gallego y se utilice lenguaje inclusivo. También se regulará el uso de la inteligencia artificial como herramienta manipulada por humanos.
Los criterios de adjudicación para los proyectos que quieran ocupar el espacio incluyen la acreditación de "creatividad emergente" e "impacto local", excluyendo propuestas que puedan generar riesgo o legitimar discursos de odio. El Seminario Permanente de Jazz, inquilino histórico, tiene su espacio garantizado.




