La intervención de la Policía Local se produjo tras recibir un aviso por parte de la asociación vecinal de la zona. Al llegar a la calle Dinamarca, los agentes confirmaron que la acumulación de residuos no contaba con ningún tipo de permiso para ocupar el espacio público.
Según el informe policial, el material fue trasladado al lugar mediante un camión. El responsable del vertido justificó su acción alegando que pretendía utilizar la madera para una hoguera durante la noche de San Juan. Sin embargo, fuentes municipales aclararon que la solicitud para realizar dicha hoguera se presentó fuera de plazo y nunca fue aprobada.
Los hechos han sido calificados como una infracción grave según la Ordenanza de gestión de residuos. Esta normativa contempla multas que oscilan entre los 751 y los 1.500 euros para quien abandone o elimine residuos de forma incontrolada.




