Este año, la estética dominante en las graduaciones de Pontevedra se inclina hacia la sencillez. Desaparecen los estampados en favor de diseños sobrios, con predominio de colores lisos como el amarillo y el marrón, y cortes que no buscan exhibir en exceso. Según Chamonix, las nuevas generaciones prefieren la sobriedad, evitando escotes y estampados, y optando por prendas básicas como los vestidos lenceros.
“"Lo que ninguna quiere es enseñar, estamos ante las generaciones más sobrias. Nada de estampados, nada de escotes. Creo que si pudiesen llevarían todas vestidos lenceros, que es lo más básico que hay."
Aun dentro de esta sobriedad, destacan detalles como el cuello halter, las espaldas al aire y los fruncidos que estilizan la figura. Yolanda Cao, de Mepiachi, subraya que el rojo ha sido un éxito este año. La capa de tul ha emergido como el complemento estrella, sustituyendo al tradicional pañuelo y aportando volumen y movimiento, convirtiendo el vestido en el protagonista.
Las profesionales del sector observan que las clientas llegan a las tiendas con ideas muy definidas, inspiradas en gran medida por TikTok, donde vídeos de graduaciones y de influencers marcan las tendencias. Esta influencia ha transformado el proceso de compra, priorizando la inmediatez y la reproducción de looks vistos en línea, muchas veces sin adaptarlos al estilo personal.
“"Las niñas buscan ir todas iguales, ya no es como antes que ibas con tu madre por las tiendas y la ropa se hacía a medida para ti. Ibas aprendiendo que te sentaba bien, que te gustaba, creabas tu propio estilo. Ahora mismo nos vienen niñas con vestidos que han visto en una foto pero que es de una modelo que probablemente mida 1,80 y lo más seguro es que a esa niña no le favorezca, no buscan algo que les siente bien, buscan lo que todos llevan."
Otro aspecto notable es la sofisticación que buscan las estudiantes de bachillerato, con estilismos que se acercan más a una boda que a un acto académico. Desde Nalatcha explican que es su "primer evento" y todas quieren un vestido largo. La planificación también ha cambiado, comenzando meses antes y priorizando la estética sobre la comodidad, según Yolanda Cao de Mepiachi.
Las tiendas de Pontevedra distinguen entre las graduaciones de bachillerato, donde se busca causar impacto, y las universitarias, más prácticas. Las universitarias prefieren prendas reutilizables, como pantalones palazzo, mientras que las de bachillerato buscan el "primer gran vestido". Además, las graduaciones en la ESO son una tendencia emergente, donde las jóvenes buscan emular los estilismos más elaborados de las mayores, en una "americanización" del evento.
En contraste, la moda masculina mantiene la sobriedad con trajes en negro o azul marino, aunque el hábito de compra ha evolucionado. En Florentino observan que los chicos ahora compran prendas sueltas, como solo la chaqueta o el pantalón, pensando en reutilizarlos para eventos como las fiestas de la Peregrina o Fin de Año, algo menos común entre las chicas.