La empresa EC Casas será la encargada de ejecutar la senda peatonal en la carretera de Tomeza, tras obtener la máxima puntuación técnica en un concurso al que se presentaron nueve ofertas. Esta obra, con un coste de 1.578.789,62 euros, representa una rebaja del 8,45% respecto al presupuesto inicial de licitación. La Administración provincial asumirá el 80% de la financiación, mientras que el Concello de Pontevedra aportará el 20% restante.
El plazo de ejecución estimado es de diez meses, lo que permitiría que los trabajos estén finalizados antes del verano de 2027. El objetivo principal es mejorar la seguridad vial a lo largo de los 2,5 kilómetros de la vía, de titularidad provincial. La senda tendrá un ancho mínimo de 2,5 metros y se extenderá por el margen izquierdo de la carretera EP-002 (en dirección a la ciudad), incluyendo también mejoras en el sistema de drenaje de aguas pluviales y la reposición de servicios.
El pavimento será de hormigón coloreado, con un diseño similar al de otras reformas realizadas en la provincia, como las de la carretera de San Vicente do Mar, en O Grove, o la calle de Anafáns, en Poio. Este proyecto, anunciado inicialmente por el Concello en 2022 y asumido posteriormente por la Deputación en el pasado mandato, fue licitado por el actual equipo de gobierno provincial.
La obra, que requirió la expropiación de 27 parcelas con un coste de cerca de 20.000 euros asumido por el Concello, se complementará con el reasfaltado de toda la carretera y la implementación de medidas de calmado de tráfico, como la instalación de 'lombos' y dos plataformas únicas de prioridad peatonal. Esta actuación es crucial para mejorar el primer tramo de entrada a Pontevedra desde Vilaboa, especialmente para los peregrinos del Camino Portugués, cuyo número se espera que aumente con el Xacobeo 2027. La reforma de la Rúa da Santiña, ejecutada en 2025, ya completó la seguridad del tramo urbano de la ciudad. En lo que va de año, 24.670 personas ya han realizado el Camino Portugués, pasando por Pontevedra.




