La intervención de la Policía Local se produjo tras recibir un aviso por parte de la asociación vecinal de la zona. Los agentes constataron que los materiales habían sido depositados mediante un camión de transporte en un espacio público que no contaba con permiso para tal fin.
Aunque se había presentado una solicitud ante la Administración local para el uso de estos elementos con motivo de la noche de San Juan, la petición fue registrada fuera de plazo y no fue aprobada. A pesar de los requerimientos policiales para la retirada inmediata de los residuos, estos permanecieron en el lugar durante varios días.
El gobierno municipal califica estos hechos como una infracción grave según la ordenanza de gestión de residuos. La normativa contempla sanciones económicas que oscilan entre los 751 y los 1.500 euros, cuantía que se determinará durante la tramitación del expediente administrativo.




