La fase de pruebas de este servicio, que afectará a cerca de 300 negocios, comenzará a principios de mayo. La iniciativa busca optimizar la gestión de los residuos en la zona vieja de la ciudad, adaptándose a las necesidades de los establecimientos comerciales y de hostelería.
La recogida de residuos, que incluye papel y cartón, vidrio, envases, orgánico y fracción resto, se realizará a partir de las 20:30 horas. Desde el Ayuntamiento subrayan que los horarios y frecuencias podrán ajustarse durante el periodo de prueba para garantizar la máxima eficiencia del sistema.
“"Fue una reunión informativa para presentar el nuevo sistema y resolver preguntas y dudas."
Durante las próximas semanas, los establecimientos recibirán pequeños contenedores específicos para cada tipo de residuo, con capacidades de 90 o 120 litros. Estos recipientes serán los que deberán utilizar cuando las brigadas de recogida pasen por la zona monumental.
El periodo de prueba, que se extenderá entre 15 días y tres semanas, permitirá al sector privado adaptarse al nuevo plan. Además, el Ayuntamiento mantendrá los contenedores tradicionales para los vecinos del casco histórico, que desaparecerán antes del verano para dar paso a islas de quita y pon.




