Los actos oficiales comenzaron con la tradicional degustación de la parva, un encuentro que contó con la presencia de representantes de la corporación municipal. Posteriormente, la comitiva se desplazó hasta la capilla de San Roque para recoger los cetros y las imágenes religiosas que protagonizaron el desfile.
La iglesia de San Bartolomé actuó este año como epicentro de la celebración tras el acuerdo alcanzado por las parroquias urbanas. Tras la misa solemne, la comitiva recorrió diversas calles del casco histórico, que lucían alfombras florales elaboradas por voluntarios durante la noche.
El itinerario incluyó vías como Padre Sarmiento, Pasantería y Michelena, hasta llegar a la Plaza de la Peregrina. Durante el recorrido, los porteadores guiaron las imágenes gremiales acompañados por numeroso público y por los niños y niñas que recibieron su primera comunión este año.




