La primera jornada de huelga en el sector del metal de Pontevedra registró un seguimiento masivo, con la participación de cerca de mil trabajadores que marcharon en Vigo. La principal demanda es la negociación de un nuevo convenio colectivo provincial que garantice mejores condiciones laborales y de seguridad para los aproximadamente 30.000 empleados del sector.
Los sindicatos convocantes, entre los que se encuentran CCOO, UGT y CIGA, exigen un aumento salarial del 16%, la implementación de una jornada continuada durante el verano y mejoras significativas en las condiciones de seguridad, especialmente en el ámbito naval. La huelga provocó la paralización de astilleros y polígonos industriales en la zona.
“"La amenaza de más huelgas durante la feria Navalia, si no se alcanza un acuerdo, genera preocupación entre los organizadores del evento."
Además de las reivindicaciones laborales, la jornada de huelga también sirvió para visibilizar la necesidad de mejorar las condiciones de trabajo en un sector clave para la economía de la provincia.




