El tribunal considera probado que el acusado cometió un delito contra la salud pública, en su modalidad de sustancias que causan grave daño a la salud, concurriendo el subtipo agravado de extraordinaria gravedad, dada la cantidad de droga incautada y el uso de embarcaciones para el transporte.
La sentencia también establece penas de prisión de diez, nueve años y medio, y siete años y medio para los tres tripulantes del buque, teniendo en cuenta la atenuante de confesión tardía para uno de ellos. Las multas impuestas son de 500 millones de euros para los dos primeros y de 220 millones para el tercero.
Además, otro acusado ha sido condenado a seis años de prisión y a pagar una multa de 230.000 euros por un delito contra la salud pública relacionado con la droga incautada en registros en tierra, reconociendo su participación en la distribución de estupefacientes.
Según el relato de hechos probados, el principal acusado, en su condición de armador, organizó la salida del buque del puerto de Luanda (Angola), encargándose de la tripulación y del control de la embarcación mediante comunicaciones diarias con uno de los tripulantes.
El armador viajó a Dakar (Senegal) para coordinar el atraque, el repostaje, la carga de víveres y el embarque de nuevos tripulantes, uno de ellos conocedor de la finalidad ilícita de la travesía.
El buque Simione partió de Dakar a principios de diciembre de 2022, tripulado por los tres acusados, quienes siguiendo las indicaciones del armador navegaron hasta un punto al sureste de las islas de Cabo Verde para recibir el cargamento de cocaína de otro barco no identificado, antes de emprender rumbo a España.
La droga, distribuida en 115 fardos, sumó un peso neto de 2.866,52 kilos con una pureza del 77,3%, con un valor estimado en el mercado ilícito superior a los 106 millones de euros.
Los jueces concluyen que la conducta reviste especial gravedad por la cantidad de droga y el uso de embarcaciones para facilitar la distribución y evitar la detección.
La sentencia desestima las alegaciones de nulidad de las pruebas y no es firme, ya que puede ser recurrida ante el TSXG.




