La aprobación tuvo lugar en una sesión extraordinaria, donde los votos del Partido Popular fueron decisivos. El alcalde defendió la situación, argumentando que el Ayuntamiento carece de deuda y cumple con los pagos a proveedores. Atribuye la necesidad del plan a la legislación vigente, que considera “asfixiante para los pequeños ayuntamientos”, y a las importantes inversiones realizadas en el ejercicio anterior, que incluyeron el uso del remanente.
“"No es una hoja de ruta estratégica ni una mejora para los vecinos: es una imposición legal por una gestión económica deficiente."
Según el informe de Intervención, el Ayuntamiento no prevé medidas correctoras adicionales para reequilibrar el presupuesto, más allá de contener el gasto del remanente. Al ser un plan bianual, la revisión de su cumplimiento en 2026 permitirá, si fuera necesario, aplicar limitaciones organizativas o de otro tipo en 2027.
La oposición manifestó su rechazo a la medida. Un portavoz municipal del BNG criticó que el alcalde fuera “incapaz de cumplir con las reglas básicas de estabilidad fiscal”, señalando un déficit de 354.006,61 euros en el principio de estabilidad presupuestaria y de 396.717,05 euros en el límite de la regla de gasto.
“"El alcalde parece preocuparse más de lo que hacen los gobiernos de Vilaboa o Ponte Caldelas, que de gobernar para los vecinos de Cerdedo Cotobade."
Por su parte, el PSdeG-PSOE denunció que el Ayuntamiento “lleva meses vendiendo en las redes sociales un Ayuntamiento de más de 9 millones de euros mientras la realidad es bastante distinta”, recordando que cerca de 2 millones de euros quedaron sin ejecutar. Un concejal socialista advirtió que el problema no reside en invertir los ahorros municipales, sino en gobernar “tirando de los remanentes porque no existe una planificación económica seria”.
Los socialistas también calificaron de “vergonzoso” el uso de las redes sociales institucionales para presentar el Plan Económico Financiero como un éxito, cuando, según ellos, “no es un premio. Es la consecuencia de incumplir las reglas fiscales”.




