El establecimiento, con más de dos décadas de trayectoria en la ciudad, vio cómo los ladrones aprovecharon material de obras cercanas para llevar a cabo el asalto. Este incidente marca la primera vez en 21 años que el negocio sufre un suceso de este tipo.
Según el relato del responsable, los asaltantes actuaron con gran rapidez, rompiendo la puerta y accediendo a la caja en cuestión de minutos. La técnica empleada, conocida como “alcantarillazo”, es cada vez más frecuente en robos en la ciudad, aprovechando elementos disponibles en la calle.
“"En cuestión de tres o cinco minutos rompieron la puerta con una alcantarilla y fueron a por el cajón."
A pesar de los importantes daños materiales causados, que incluyen la rotura de la pantalla, el lector de código de barras y la impresora de tickets, el botín obtenido por los ladrones fue mínimo, estimándose en unos 80 o 90 euros en monedas y billetes destinados al cambio del día siguiente. El sistema de seguridad del local no registró el momento del robo, comenzando a grabar solo cuando el responsable llegó al negocio.
Este suceso generó una ola de solidaridad en la comunidad orensana, con numerosos mensajes de apoyo en las redes sociales dirigidos al establecimiento. El responsable lamentó que la situación de seguridad en la ciudad “se está poniendo más difícil”, haciendo referencia a otros hurtos ocurridos en negocios y vehículos particulares de la zona.




