El municipio de Pereiro de Aguiar, en la provincia de Ourense, será el escenario del nuevo Instituto Padre Feijóo, el primer centro de Educación Secundaria de su historia y el primero en la provincia en construirse bajo el Plan de Nova Arquitectura Pedagóxica. Este proyecto, con una inversión superior a los 11 millones de euros, busca ofrecer un espacio educativo innovador, accesible y flexible, integrado en el entorno natural.
Tras más de treinta años sin que la provincia gallega viera nacer un nuevo instituto, este macroproyecto, impulsado por la Xunta de Galicia, se presentó junto a los terrenos designados. El acto contó con la presencia del conselleiro de Educación, Román Rodríguez, el alcalde de Pereiro de Aguiar y presidente de la Diputación Provincial, Luis Menor, y el arquitecto responsable del diseño, Víctor Grande.
El proyecto ya ha salido a licitación en el Boletín Europeo y se publicará en la plataforma de contratación de la Xunta. Se espera adjudicar la obra a finales de este año para colocar la primera piedra a principios de 2027. El objetivo es que el edificio, de más de 5.500 metros cuadrados en una parcela de 20.000, esté finalizado en 18 a 20 meses, listo para acoger a 370 estudiantes en el curso 2028/2029.
La creación de este centro responde a la necesidad demográfica de un municipio en crecimiento. Actualmente, unos 300 alumnos de secundaria empadronados en Pereiro se desplazan a diario a la ciudad de Ourense. "Este instituto faise porque os números dan", afirmó Luis Menor, destacando que la nueva infraestructura es una cuestión de "merecemento e xustiza". Román Rodríguez comparó este impulso con el de otras zonas de alta demanda en Galicia.
La comunidad de montes local cedió gratuitamente los terrenos en tan solo quince días, un gesto que fue agradecido por los representantes públicos. "Se a xente non ten servizos, non se queda", señaló Menor. Con la llegada de la Educación Secundaria y el Bachillerato, Pereiro completa su oferta educativa, sumándose a la escuela infantil y al colegio público en expansión.
El diseño, en forma de "espina de pez", consta de cinco bloques interconectados que minimizan el impacto paisajístico y aprovechan la luz natural. Los niveles inferiores albergarán servicios de uso común como la biblioteca o el gimnasio, mientras que las plantas superiores se dedicarán a las áreas de aprendizaje. Las aulas contarán con tabiques móviles para permitir su fusión o división, adaptándose a las necesidades pedagógicas y fomentando la colaboración.




