La regularización extraordinaria de personas migrantes, que concede permisos de trabajo a residentes antes de enero, ha tenido un impacto significativo en el mercado laboral ourensano. Este proceso ha impulsado la afiliación a la Seguridad Social, sumando 788 nuevos cotizantes extranjeros en apenas dos meses.
Gracias a esta incorporación, Ourense supera por primera vez los 11.000 afiliados foráneos, alcanzando un récord de 11.462 ocupados en junio. Los repuntes mensuales de 389 altas en mayo y 399 en junio son los mayores registrados en la serie histórica.
El peso del colectivo extranjero en la economía provincial es cada vez mayor. En solo un año se han ganado más de 1.800 trabajadores, duplicando las cifras de 2020. Actualmente, representan el 10,42% de los 109.973 afiliados totales, frente al 4% de hace una década. Casi ocho de cada diez empleos netos generados en Ourense en los últimos diez años corresponden a trabajadores extranjeros.
Los sectores de hostelería y comercio concentran la mayor parte del empleo foráneo, con más de 4.200 trabajadores, casi el 37% del total. La construcción también depende en gran medida de esta población, con más de 1.800 cotizantes internacionales.
En el ámbito de los cuidados, esencial en una provincia envejecida, el servicio doméstico y la atención sociosanitaria suman más de 1.100 ocupados extranjeros. Además, el sector primario emplea a cerca de 600 personas en la agricultura y ganadería, mientras que las actividades profesionales y el emprendimiento aglutinan más de 1.400 autónomos.




