La ciudad de Ourense rozó este martes su techo térmico del verano, registrando 42,5 grados, la máxima de Galicia en la jornada y la segunda más alta del verano, solo superada por los 42,62 grados del pasado 4 de julio. Otras localidades como Arnoia (42,4 grados) y Leiro (42 grados) también experimentaron temperaturas extremas.
Este episodio prolonga un verano marcado por temperaturas extremas. Desde el inicio de la estación, el 21 de junio, Ourense ha superado los 40 grados en ocho ocasiones, y más de la mitad de los días estivales han registrado al menos 35 grados. La localidad de Leiro ya marcó un récord histórico con 44,2 grados, combinando baja altitud, efecto valle y poca renovación del aire.
El calor intenso también repercute en el bolsillo. Fuentes del sector eléctrico estiman que el uso intensivo de aire acondicionado y ventiladores podría incrementar la factura eléctrica entre 25 y 40 euros. Facua señala que el recibo regulado ya registró un incremento del 17,3% interanual en la primera quincena de agosto.
Aunque las altas temperaturas no están provocando un aumento de la presión asistencial según el Área Sanitaria de Ourense, Verín y Valdeorras, el sistema MoMo mantiene en 14 las muertes atribuibles al calor en la provincia. La situación obliga a alterar rutinas, buscando refugio en la sombra, agua o centros comerciales.
A partir de hoy, el episodio comenzará a perder fuerza con la retirada del aire cálido procedente de África. Se mantiene el aviso amarillo por altas temperaturas en el Miño de Ourense y Valdeorras, esperándose una máxima de 36 grados en la ciudad. El descenso será más acusado en los próximos días, con 27 grados el jueves y 26 el viernes.




